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Receta Merengues de chicle… ¡Mi vida en rosa! Cupcakes a diario

Esta receta no estaba prevista. Salió de casualidad porque, por una vez, pude aprovechar lo que me sobró del merengue suizo de los cupcakes que hice para el curso de cupcakes florales del fin de semana (no nos lo comimos a cucharadas antes, porque íbamos un poco de bólido) La mayoría de recetas de merenguitos que he visto se hacen con merengue francés pero, en este caso,  quise arriesgarme con el merengue suizo de chicle que tenía ya hecho y estoy contenta con el resultado. Ingredientes: 8-9 ml (4 gr), albúmina en polvo 60 ml. agua  80 gr. azúcar blanquilla (si podéis usar caster sugar o pasar el azúcar por el robot de cocina, mucho mejor, si no, no es necesario) 1 cucharadita de pasta de chicle Preparación: Precalentar el horno a 90º. Hidratar la albúmina con el agua. Eliminar los grumos de la albúmina mezclando con cuidado sin montar. Dejar reposar 15 minutos. Poner en un cazo la mezcla de agua y albúmina junto con el azúcar al baño maría y batir constantemente hasta que el azúcar se haya fundido (podéis comprobar si ya se ha disuelto el granito de azúcar poniendo un poquito de líquido entre las yemas de los dedos) Es importante no calentar demasiado la mezcla para no cocer las claras, sólo hasta que el azúcar se haya disuelto totalmente. Sacar del baño maría. Montar con la batidora hasta que consigáis picos firmes. Añadir la pasta de chicle muy poco a poco y darle un último y ligero batido hasta que se integre. Para conseguir que quedaran los merengues un poquito rayados, manché un poco la manga pastelera haciendo rayas con un poquito de chicle en pasta y "dibujé" los merengues con la boquilla 2D. Hornear a 90º durante 1 hora y media como mínimo o hasta que los merengues se hayan endurecido. Os dejo con algunas fotos del curso de cupcakes del fin de semana. Ya hemos programado una nueva fecha para el curso de cupcakes florales, es el 11 de mayo. Podéis reservar vuestra plaza desde aquí o en nuestra tienda física de la calle Ronda Ramón Otero Pedrayo, 36 (Castelldefels, Barcelona) Un abrazo enorme y que tengáis una maravillosa semana!!!

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Receta Cupcakes de frambuesa con un pequeño guiño expresionista Cupcakes a diario

Estos cupcakes han sido una aventura y el resultado de ellos ha sido visualmente inesperado.  El glaseado de los cupcakes fue un ejercicio de color con el que estuve experimentando ayer. Compuse todos los colores del rainbow cake para mezclarlos con mucho cuidado y glasearlos con una boquilla 1F (para mi gusto le falta un poco de violeta a la mezcla, pero en la dispersión de colores, el que ganó es el rojo-naranja) Con todo esto, viendo el resultado final como de pinceladas dispersas, me vino a la mente mi cuadro expresionista preferido, El grito de Munch. Y esa es la razón del título de este post. El grito de Munch La masa de los cupcakes es suave y muy esponjosa y las frambuesas le dan el punto ácido justo para complementar la vainilla y el azúcar. He usado frambuesas congeladas y las he secado bien con un papel de cocina antes de introducirlas en la masa (para eliminar el exceso de agua) Ingredientes: (8 unidades estándar) 50 gr. mantequilla a temperatura ambiente 75 gr. azúcar 1 huevo L 110 gr. harina repostería 75 gr. nata fresca 20 gr. frambuesas 3/4 cucharadita levadura en polvo 1/2 cucharadita vainilla bourbon en pasta (1/2 cucharadita extracto de vainilla) Preparación: Preparar el molde con las cápsulas de los cupcakes. Precalentar el horno a 180º. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que se integren. Incorporar el huevo previamente batido y seguir mezclando hasta que la mezcla quede suave. Añadir la harina junto con la levadura tamizadas poco a poco, alternando con la nata fresca. Incorporar la vainilla bourbon y seguir batiendo hasta que la masa sea homogénea. Añadir las frambuesas y mezclar con cuidado con la ayuda de una espátula. Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta los 2/3 de su capacidad y hornear durante 20 minutos a 180º (o hasta que al pinchar con el tester o la brocheta, éste salga seco) Apagar el horno y abrir levemente la puerta del horno y dejar que circule el aire durante más o menos un minuto. Reitrar del horno y dejar enfriar en el molde aprox. 4 minutos. Retirar del molde y poner sobre la rejilla para su total enfriamiento. Para la crema he hecho un crema de mantequilla de merengue suizo como la que tenéis aquí pero sustituyendo el aroma de cola por 5 gotas de aroma de frambuesa y añadiendo una cucharadita de chocolate blanco fundido (y dejado templar levemente antes de añadir) Sólo me queda enseñaros estas fotos que son una reedición de mis cupcakes rayados. Me lo pasé bomba cuando colgué en facebook la imagen del cupcake sin abrir y vuestros comentarios teorizaban acerca de cuál sería su interior. ¡Me distéis tantísimas ideas! Muchísimas gracias a todos. Vuestros comentarios son el aire que alimenta este blog y también nuestra página de facebook y nuestra tienda.  ¡¡¡GRACIAS con mayúsculas!!! La receta de los cupcakes arco iris la podéis encontrar aquí Pd. El viernes 12/04/2013 a las 17:00 horas hacemos una demostración gratuita de glaseado de cupcakes en nuestra workshop de Castelldefels-Barcelona (Ronda Ramon Otero Pedrayo, 36) Hay 22 plazas. Para inscribiros tenéis que escribir a info@cupcakesadiario.com. Se respetará el orden de llegada de mails.

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Receta Nuestra Mona-piñata… Lunes de Pascua, misión cumplida!!! Cupcakes a diario

Domingo de Pascua, 10 de la noche, en el portátil contestando mensajes. Fragmento de la conversación con mi madre: Ivana, ¿te has acordado de la Mona? (La Mona de Pascua es un dulce tradicional de las regiones valenciana, catalana, aragonesa, castellano-manchega y de ciertas zonas de la Región de Murcia) Aaaaaaaaaaaaaay, mami, no. Te sonará muy mal pero qué te parece... ¿Compramos una? Ufffff!!! Vale tranquila, ya iré yo con el peque y que escoja la que él quiera (mi madre es un cielo de comprensiva) La decisión estaba tomada pero a mí me corría un rum rum por todo el cuerpo, una vocecita interior que me decía "mala madre, mala madre" Así que, a toda prisa, sin tiempo para dedicarle a una tarta modelada en fondant con sus personajes favoritos, recordé esta tarta piñata y corrí hacia el armario de los moldes a por mi Silverwood redondo (el mismo que usé en la tarta de Mickey Mouse) Esta receta es una básica y no me molesté ni en que la mantequilla estuviera pomada (20 segundos al microondas en posición de descongelado), ni en batir los ingredientes por partes. Puse todos los ingredientes en la batidora y batí aproximadamente 6 minutos hasta que la masa fue suave y homogénea (la preparación ideal consiste en batir mantequilla con azúcar, añadir huevos uno a uno, incorporar la harina y la levadura tamizadas poco a poco y finalmente añadir la vainilla) Tuve la tarta en el horno a 180º durante aproximadamente 35 minutos. Ingredientes: 6 huevos L 300 gr. azúcar 300 gr. mantequilla 250 gr. harina repostería 50 gr. maizena (harina de maíz) 1 cucharadita y media de vainilla bourbon en pasta  1 cucharadita y media de levadura química Para cubrir hice una ganache de chocolate negro con 300 gr. de chocolate negro en gotas y 250 ml. nata líquida 35,1% materia grasa.  La preparación es muy sencilla: Llevamos la nata al punto que empieza a hervir, retiramos del fuego y añadimos las gotas de chocolate, batimos con las varillas de mano hasta que obtengamos una crema suave y muy brillante.  La teoría dice que debemos dejar reposar la crema de chocolate unas cuantas horas antes de cubrir la tarta (es ideal hacerlo de un día para otro) pero, en este caso, sólo esperé hasta que se templó totalmente (1 hora aproximadamente) Con los dos semicírculos horneados y fríos, retiré con cuidado gran parte de la masa interior con la ayuda de un cuchillo y una cuchara pequeña y rellené el interior de la bola con M&M's de los que son simplemente chocolate interior (como los lacasitos) y de los que llevan cacahuete. Cubrí la bola con una capa de ganache de chocolate y dejé enfriar en la nevera 10 minutos. Retiré y volví a cubrir con una segunda capa intentando que quedara lo más lisita posible (pero a esa hora tenía ya muchísimo sueño) Y la odisea de esta mañana ha consistido en pasear con el peque a la búsqueda de plumas y pollitos para que la tarta tuviera apariencia de mona (él las quería verdes sí o sí) Al final, a pesar de que hemos encontrado unos pollitos de azúcar monísimos, no los he puesto en la tarta porque Jordi prefería más plumas y nonpareils (y tenía razón) Pienso repetir la idea de la tarta-piñata porque al peque le ha entusiasmado y, a pesar de ni probar la tarta (aún no he conseguido que coma un trozo de bizcocho de ningún tipo) se ha afanado en ir cogiendo los lacasitos que habitaban su Mona de Pascua. Misión cumplida, no soy una mala madre, soy una madre regular. Y os dejo con las fotos del curso de decoración de cupcakes que hicimos este fin de semana. La próxima fecha está colgada en nuestra web, es el 13 de abril en horario de tarde. Mil gracias Iulianna, Montse, Rosa, Marisa, Sara, Mari y Núria. Ha sido un auténtico placer trabajar tanto y tan bien. Pd. Y sí, ya sé que no suelo poner marcas de agua que afeen las fotos, pero como estas fotos están hechas in situ por la falta de tiempo y está el peque en ellas, la marca de agua es muy visible y algo escandalosa.

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Receta Cupcakes de pascua o Cupcakes de limón y naranja con nata fresca Cupcakes a diario

El año pasado la pascua me cogió de sopetón y no fui capaz de preparar ningún dulce para poder decorar el blog. Este año me prometí que no me volvería a pasar. Aún así y aunque tenía un montón de ideas rondándome la cabeza, me he decidido por estos cupcakes con cestita de pascua. Pensé en pollitos, en huevos grandes decorados, pensé incluso en atreverme a hacer algún dibujo a mano alzada, pero al final, la idea del cestito me convenció. He visto millones de cestitos monísimos por la red, pero, qué queréis que os diga, esto es a lo que llego yo con mis súper dotes de modelado básico. Eso sí, tenía que buscar un glaseado que fuera un poquito distinto y decidí customizar la idea tan extendida del césped para hacerle una pequeña verja de flores de glaseado rosa. Y aquí está el resultado. No las tenía todas mientras los hacía, pero cuando los vi terminados, sonreí. La base del cupcake lleva nata fresca y la verdad es que se nota en el sabor y la esponjosidad. ¡Están tremendos! Ingredientes: 3 huevos L 175 gr. azúcar 75 ml. aceite de oliva suave 150 gr. nata fresca 200 gr. harina repostería 3/4 cucharadita de levadura química 1 cucharadita de pasta de naranja (o extracto de naranja) 1/4 cucharadita ralladura de piel de limón Preparación: Precalentar el horno a 180º. Batir los huevos y el azúcar durante 4 minutos a velocidad media. Incorporar la nata fresca y seguir batiendo hasta que se integre. Añadir el aceite poco a poco mientras seguimos batiendo y la mezcla está totalmente igualada. Tamizar la harina junto con la levadura e ir incorporando a la masa poco a poco mientras batimos. Cuando la mezcla sea suave y homogénea, añadiremos las pasta de naranja y la ralladura de limón e integraremos. Rellenamos las cápsulas de los cupcakes hasta más o menos la mitad (esta masa crece bastante) y horneamos durante 20 minutos (nos aseguraremos de no abrir la puerta del horno hasta el final de la cocción, de los 15 minutos en adelante podemos pinchar para comprobar el estado de cocción) Para decorar he hecho una crema de mantequilla (buttercream) de limón Ingredientes: 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente 300 gr. azúcar glass extrafino (icing sugar) 1 cucharadita de extracto de limón (= 1 cucharadita de pasta de limón) Preparación: Batir la mantequilla con el azúcar glass hasta que se integren y la mezcla esté lo suficientemente suave como para incorporar a la manga. Añadir el extracto de limón y batir medio minuto más. Separar la crema en dos boles y aplicar colorante en pasta sugarflair rosa (claret) y verde (gooseberry) en cada uno de ellos. Aplicar la crema de mantequilla verde clarito con una boquilla Wilton nº233 simulando el efecto de césped (el truco consiste en ir aplicando la crema rápidamente y soltar estirando un poquitín para que la crema quede un poco "tiesa", la mayoría de las veces se curva, pero con paciencia poco a poco se va consiguiendo el efecto) Una vez tengamos toda la superficie del cupcake glaseada con "césped" crearemos un pequeño efecto de verja con una boquilla Wilton 2D haciendo pequeñas flores y colocando una perla en el centro de cada flor de crema. Para hacer la canastilla con los huevos he usado pasta de goma Satin Ice y colorantes en gel; copper para la cesta y soft pink, leaf green y lemon yellow para los huevos. He pintado los topitos del huevo rosa con pintura metálica blanca y las estrellitas y corazones de los otros dos huevos con un rotulador comestible violeta. Además, este post viene con un pequeño consejo a la hora de hornear. Normalmente siempre horneo los cupcakes con un poco de copete. Nunca los cubro enteramente porque no me disgusta que se vea un poco la masa del cupcake. Pero cuando quiero cubrir el cupcake para que la masa quede totalmente oculta, tengo que hornear menos cantidad de masa en cada cupcake. En este caso, los cupcakes con copete redondito tenían 40 gr. de masa en cada cápsula y los que usé para decorar, 35 gr. de masa. Los pesé uno a uno, quería ser muy estricta y ver cómo funcionaba el experimento. Y no, no hace falta que los peséis (con una loca en el mundo es suficiente), con llenar o la mitad de la cápsula o los 2/3 aproximados basta. No es tan exacto, pero funciona. Y usar la cuchara heladera también es una buena opción para poner siempre la misma cantidad de masa. Me lo he pasado bomba haciendo estos cupcakes... Espero que os gusten. ¡¡¡Feliz semana Santa!!!

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Receta Cupcakes crujientes… Y mis reflexiones en torno a la buttecream Cupcakes a diario

Sé que la crema de mantequilla (buttercream) complica un poco las cosas a todo aquel que se inicia en el arte del cupcake. Realmente no tiene mucho secreto cuando la has hecho unas cuantas veces, pero sí es cierto que conforme vas avanzando en tus logros reposteriles, sueñas con mejorar la textura para conseguir exactamente esa mezcla cremosa que no sea ni demasiado dura ni demasiado blanda, que no sea una tortura con la manga y que no se deforme al hacer el dibujo con la boquilla. Que la mantequilla esté a temperatura ambiente (no excesivamente blanda pero nada fría) y no pasarnos con el batido (es necesario que se integre y quede suave pero no proporcionarle calor en exceso), suelen ser dos factores que facilitan una buena textura. El tamizado del azúcar es muy importante (y si es posible trabajar con icing sugar que es más fino que el azúcar glass, mejor) Con el tema de las proporciones la dificultad está servida: Doblar la cantidad de azúcar por cantidad de mantequilla y añadir un poquitín de leche a temperatura ambiente asegura una buttercream bastante robusta que te permite dibujar muy bien sobre el cupcake. El único inconveniente que tiene es que tiende a endurecerse con facilidad la primera capa de buttercream. Y si la cantidad de azúcar es muy escasa y añadimos leche, corremos el riesgo de que quede muy líquida. La solución si queremos prescindir de tanto azúcar es olvidarnos de la leche, pero dependiendo de la receta, el riesgo de masticar pura mantequilla tampoco me convence en exceso. Al final, todo consiste en probar cada crema y adaptarla a nuestros gustos y a las necesidades de decoración que tenemos (no necesitaremos la misma consistencia si vamos a hacer una rosa con la boquilla 2D que si vamos a cubrir el cupcake sin hacer dibujo sólo para ponerle una "corona" de fondant) Y eso, teniendo en cuenta que la buttercream suele ser una crema a la que nuestros paladares justo se están acostumbrando y su exceso, no siempre es sinónimo de éxito. Supongo que, como siempre le digo a todo el que me pregunta, creo que cada vez más, estamos adaptando el cupcake a nuestra dieta. Y si nos gusta más coronarlo con nata (de materia grasa 35,1% y estabilizante), con un merengue bien firme, o con una crema de queso combinada con nata, también nos funcionará genial a la hora de decorar. Es cuestión de experimentar. En esta receta, la crema quedó con una consistencia magnífica sin leche, sólo con la suavidad que le aportó la pasta de avellana. Ingredientes (para 8 cupcakes estándar) 100 gr. mantequilla a temperatura ambiente 100 gr. azúcar 2 huevos 80 gr. harina repostería 3/4 cucharadita levadura 20 gr. cereales de chocolate tipo corn flakes (triturados con robot o con la ayuda de un tenedor) 30 gr. gotas de chocolate negro Preparación: Precalentar el horno a 180º. Batir la mantequilla y el azúcar a velocidad media aprox. 3 minutos. Incorporar los huevos uno a uno y seguir batiendo hasta que se integren. Tamizar las harina junto con la levadura y añadir a la masa poco a poco. Seguir batiendo con las varillas e incorporar los cereales. Mezclar con la ayuda de una espátula Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta más o menos 2/3 de su capacidad. Verter un montoncito de gotas de chocolate encima de cada cápsula y hundirlas un poco con la ayuda de una cuchara (no las mezclo con la masa directamente para evitar que vayan al fondo del cupcake) Hornear a 180º durante 20 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con una brocheta fina, está salga totalmente seca. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla (para que no se despeguen las cápsulas, yo siempre los dejo en el molde unos minutos antes de ponerlos en la rejilla para que se enfrien) Buttercream de avellana 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente 300 gr. icing sugar 1 cucharada y media de avellana italiana en pasta Batir la mantequilla con el azúcar hasta que se integren y añadir la pasta de avellana en el último batido (debemos asegurarnos de que la pasta esté a temperatura ambiente para que no nos afee la textura de la crema) Y ya está... Seguiremos investigando y probando. ¡Me encanta hacer experimentos reposteros! Espero que os haya gustado la entrada y os animéis a hacerlos. En la tienda seguimos incorporando novedades y en el taller programando algunos nuevos cursos,  disfrutando de cada momento y planeando tantos nuevos proyectos... Estoy feliz.  

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Receta Cupcakes de caramelo… ¿Por qué se hunden mis cupcakes? Cupcakes a diario

Hay días en que todos los que creías tu aliados (incluído tu nuevo horno al que tanto quieres) se alinean planetariamente para que todo te salga mal.  Se te quema la lasaña y el lenguado está crudo.  ¿Cómo puede pasarme esto a mí? ¿Cuántas lasañas habré cocinado? ¿Cuántos lenguados han estado en su punto perfecto de cocción?  Las respuestas: La lasaña se tostó porque olvidé que la estaba haciendo mientras batía la masa de los cupcakes, hablaba con mi madre por teléfono y reñía al peque porque lanzaba pelotas asesinas (sí, ya sabéis que es su hobby más querido)  ¿Y el lenguado? Pues que queréis que os diga... Que soy incapaz de encontrarle el punto a según que tipo de pescado. Así pues, nadie planeó ninguna cruzada contra mí y es inútil que lo piense. Soy yo misma y mis circunstancias. Y lo de los cupcakes va por el mismo camino. El riesgo de estar intentando variar recetas para hacerlas más tuyas, tiene sus consecuencias. Eso, y lo de la conversión de las medidas en tazas, lo reconozco. No siempre atino cuando "traduzco" las recetas americanas que están expresadas en tazas (y menos aún cuando aplico de memoria lo que he visto en varias recetas) Podría usar los medidores de tazas, pero me sigue gustando trabajar en gramos. Vamos a la cuestión que importa después de ver el primer desastre en qué se convirtieron estos pequeñines que tan bien olían y que prometían mucho.  ¿Por qué se hundieron los cupcakes? En la primera receta que escribí, la cantidad de harina era bastante escasa comparada con la cantidad de azúcar y mantequilla. Eso debería haberme dado la pista (la verdad es que lo pensé pero preferí seguir adelante con el experimento) Los ingredientes secos y los húmedos estaban francamente descompensados y eso, a no ser que seas un genio de la repostería o estés usando una receta súper contrastada, suele ser sinónimo de fracaso.  Una de las combinaciones que más me funciona es la de 100 gr. harina, 100 gr. azúcar, 100 gr. de mantequilla y dos huevos (con las variaciones pertinentes de aromas o pastas naturales, por ejemplo) Si quiero introducir fruta natural hecha puré en la receta, tengo que calibrar un poco la textura de la fruta y su contenido de agua para poder prever la textura que conseguiré al final. Con la levadura reconozco que nunca soy muy constante pero para esas proporciones suelo usar media cucharadita de levadura. Cuando la receta incluye montar claras, el tema de la levadura se complica y no suele ser necesaria porque el aire de más que incluyes en el preparado, asegura que el cupcake suba y quede esponjoso (además suelen ser recetas que tampoco tienen mantequilla ni aceite alguno, el propio huevo actua de elemento húmedo por la densidad que consigues con el montado) Y cuando empiezas a hacer recetas que incluyen nata, buttermilk o bicarbonato sódico (además de la levadura) hay que tener más cuidado con las cantidades (en estos casos yo siempre aconsejo dejar de lado los experimentos y recurrir a un blog de confianza para hacer la receta con las cantidades indicadas al dedillo) La temperatura del horno siempre es una incógnita, pero después de la cantidad de cupcakes que he horneado, puedo aconsejaros el termómetro de horno como vuestro mejor aliado. Nunca podréis estar seguros de la temperatura que proporciona vuestro horno hasta que lo midáis (eso de fiarse de lo que pone en el botón o la pantalla líquida no es una opción...) Si la temperatura del horno es demasiado alta os pueden salir cupcakes con copetes algo puntiagudos y si tenéis suerte, se mantendrán los copetes una vez fuera (la mayoría de veces bajan tras el horneado) También os puede pasar que, directamente, se hundan un poco del centro después de sacarlos (pero nunca como en estas imágenes, esto fue fruto de la falta de harina que hiciera de soporte a los huevos y la nata) Ahhh... Y cuando "accidentalmente" algún especimen bajito de esos que tanto corren por casa, toque vuestro horno y lo deje con baja temperatura, se cocerán primero los laterales y el centro quedará levemente hundido.  También puede pasar que el horno no caliente igual en toda la superficie, por eso no todas las líneas de horneado del molde de cupcakes son idénticas. Eso es lo que me pasaba a mí con mi antiguo horno que, a pesar de ser un desastre, muchas veces me sorprendía con golpes de suerte como este cupcake redondito. Resumiendo... ¿Por qué se hunde el cupcake? · Los ingredientes secos y húmedos están totalmente descompensados y el cupcake no puede tomar cuerpo. · La temperatura del horno es muy alta, crecen muy rápido, y al retirarlos bruscamente del horno, se hunden. · La temperatura del horno es muy baja y sólo se cuecen los laterales, el centro queda completamente hundido Evidentemente, estos apuntes no son ninguna regla y puede haber muchas más razones, pero estas son tan sólo algunas líneas sobre mis experiencias y, aunque hay muchísimas cosas a tener en cuenta cuando horneamos, lo mejor es dejarse llevar y experimentar muchísimo.  Y ahora os dejo con la receta, está simplemente deliciosa y además, está hecha con ingredientes básicos que puedes encontrar en cualquier cocina. Ingredientes: (18 unidades aprox.) 125 gr. mantequilla 200 gr. azúcar moreno 100 gr. azúcar blanquilla 2 huevos L 220 gr. harina 1 cucharadita levadura química 120 ml. nata líquida (porcentaje 35,1 % materia grasa) 1 pizca de sal Preparación: Precalentar el horno a 180º. Preparar el molde con las cápsulas de los cupcakes (éstas son una novedad de House of Marie) Tamizar la harina junto con la levadura y la sal. En un bol, con las varillas, mezclar la mantequilla y los dos azúcares hasta que éstos se incorporen totalmente. Añadir los huevos unos a uno y previamente batidos. Incorporar una parte de la harina e ir alternando harina y nata hasta que la mezcla quede suave y emulsionada. Hornear a 180º alrededor de 20 minutos o hasta que al pinchar con la brocheta, ésta salga limpia. Retirar del horno y dejar reposar en el molde 3-4 minutos. Retirar del molde y enfriar totalmente en una rejilla. Para decorarlos he hecho una crema de caramelo. Ingredientes:  125 gr. mantequilla 200 gr. azúcar moreno 80 ml. nata líquida 35,1 % materia grasa  1 pellizco de sal 260 gr. icing sugar (o azúcar glass) Preparación: Pasar el azúcar moreno por el robot de cocina para asegurarnos de que la textura se vuelve más fina y  tamizarlo después (si no, lo notaremos en exceso cuando probemos la crema) Batir la mantequilla con el azúcar moreno hasta que se integren. Tamizar el azúcar glass junto con el pellizquito de sal e incorporarlo a la crema batiendo a velocidad media. Incorporar la nata (que no esté muy fría) y seguir batiendo unos minutos más hasta emulsionar la crema. Incorporarla a la manga pastelera y decorar con la boquilla escogida (para hacer esta forma he usado la boquilla 2D) Para dar una pista del sabor del cupcake, he decorado también con un poco de caramelo líquido que he puesto antes en una manga con una boquilla redonda fina para intentar hacer un ligero efecto de topos sobre el cupcake. La flor está hecha con un cortador y nervador de petunia increíblemente fácil de usar, rápido y muy vistoso (las flores se hacen en un plis y puede sacar de un apuro cuando tienes que improvisar muchos cupcakes) He usado pasta de goma Satin Ice teñida con Americolor warm brown y he maquillado la flor con colorante en polvo oro y negro (para envejecerlo un poquitín) PD. Acabamos de llegar a la cifra de 15.000 seguidores en facebook!!! Esto es impresionante, muchas gracias, ya lo he dicho más de una vez pero me reafirmo: ESTO ES UN SUEÑO HECHO REALIDAD. Quiero celebrarlo como se merece así que he pensado que los próximos 50 pedidos que hagáis en la tienda a partir de ya mismo, se beneficiarán de un 10% de descuento en todas y cada una de las categorías. Sin excepciones. Para ello sólo teneis que introducir el código 15.000FB en el resumen de vuestro carrito.

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Receta Cupcakes de violeta y chocolate blanco y el porqué todo el mundo desaparece cuando salgo de la cocina… Cupcakes a diario

Tengo a mi familia esclavizada. Y a mis amigos. Y a mis conocidos. Y a los vecinos. Y a todo aquel que se acerque a mí. Veo en sus caras escrito: ¡Quiero cupcakes, quiero cupcakes! Como soy muy impresionable y servicial, me afectan sus caritas de pena implorantes y cumplo el cometido sin parar. Les doy a probar el experimento del día esperando expectante su opinión (y pobre del que no me la dé y simplemente se coma el cupcake...) Estoy aprendiendo a reconocer sus caras sin necesidad de que hablen (porque no todo el mundo tiene siempre tantas ganas de hablar como yo) Las medias sonrisas, los mini mordiscos y las cucharadas repletas de cupcake se significan por sí mismas. He llegado a un punto en el que sólo un gesto puede decidir el destino de una receta. Creo que cuando me ven llegar con la bandeja, están deseando que suene el teléfono y haya alguna emergencia a la qué acudir con paso decidido, huyendo de la receta y de la búsqueda de una opinión formada.... ¿Ivana, no tienes suficiente con que te diga que están muy ricos?  Me lo merezco, pobrecitos. Que sepáis que os quiero mogollón, aunque os acribille a preguntas, aunque os cebe día tras día. Ingredientes: (12 unidades estándar) 1 huevo 90 gr. harina 1/2 cucharadita levadura 1 pellizco sal 120 ml. nata líquida 1 cucharadita de pasta de violeta 75 gr. azúcar Chocolate blanco en gotas (al gusto) Preparación: Precalentar el horno a 180º. Preparar el molde con las cápsulas elegidas. Montar la nata a punto suave. Reservar. Batir el huevo con el azúcar unos minutos hasta que el azúcar se integre. Tamizar la harina junto con la levadura y la sal e incorporar a la mezcla anterior poco a poco, tamizando mientras añadimos. Completar con la pasta de violeta y esperar a que se incorpore totalmente. Cuando la mezcla sea homogénea, retiramos el bol de la batidora de varillas y, con la ayuda de una espátula, incorporamos la nata con movimientos envolventes (para evitar que baje totalmente) hasta que la mezcla sea suave. Sólo nos queda rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta algo más de la mitad y añadir las gotas de chocolate blanco (las hundiremos un poquitín con una cuchara) Horneamos alrededor de 20 minutos o hasta que al pinchar con un tester o brocheta, éste salga limpio. Abrimos la puerta del horno y dejamos un poco menos de un minuto dentro del horno con la puerta abierta. Retiramos del horno, dejamos enfriar en el mismo molde unos 4 minutos. Finalmente, retiramos a la rejilla para su enfriamiento total. Para el icing he hecho una Swiss meringue buttercream de chocolate blanco con la misma receta que encontraréis aquí pero sustituyendo el aroma de cola por dos cucharadas de chocolate blanco en polvo tamizado dos veces. Para conseguir que el icing tuviera un ligero color violeta, he tenido una cucharada de la crema de mantequilla con Americolor electric purple, la he puesto en la manga pastelera y la he eliminado de la manga. Es algo que se hace sólo para "ensuciar" la manga un poquito y conseguir que, después, cuando incorporas el icing blanco en la misma manga, se cree un efecto de reflejo del primer color que había "ensuciado" la manga (en este caso ha sido tan leve que en las fotos casi no se aprecia) Las violetas están hechas con un mini cortador metálico, pasta de goma y colorantes Americolor electric Purple (me declaro completamente enamorada de los colores que consiguen la gama de eléctricos de Americolor) y lemon yellow. Para dar un poco de brillo he usado el colorante efecto seda starlight lunar lilac Esta es una de las decoraciones que haremos en el curso de cupcakes florales (el día 2 está completo pero aún queda alguna plaza para el del día 30 de marzo) Espero que os guste la receta y que os gusten mis violetas... Y que paséis una feliz semana, por supuesto!!! Pd. Algunos de los productos que he usado para la receta están agotados en este momento, si queréis saber su disponibilidad podéis escribirme a info@cupcakesadiario.com

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Receta Drácula cupcakes en un ejercicio de melancolía infantil Cupcakes a diario

Nunca fui de Frigo Pie, definitivamente no. Tenía ese sabor de petit suisse que no me apasionaba en absoluto. Y en mi cuadrilla de pequeñas fierecillas de verano había dos grupos: Los  "frigopiés" y los "dráculas". Yo era del segundo grupo, por supuesto. Me chiflaba el sabor de cola del hielo exterior en combinación con la vainilla cremosa y la acidez de esa "pseudo-gelatina" congelada tan intensa en el interior. Era, sin duda, mi favorito entre la carta de helados de Frigo. Tanto, que cuando no había, era capaz de quedarme sin helado mientras toda la camarilla degustaba un Popeye, un Frigo Dedo (sí, tengo ya una edad...) o incluso un Mini Milk. De ideas fijas. Y esas ideas fijas, muchas veces algo locas y aventuradas, me han hecho querer rememorar mi icono heladero de la infancia. Ingredientes para la masa (12-14 cupcakes estándar) 125 gr. harina 1 cucharadita levadura 1 pellizco de sal 200 ml. nata líquida bien fría 2 huevos L 1 cucharadita de vainilla bourbon en pasta 125 gr. azúcar Preparación: Precalentar el horno a 180º. Montar la nata a punto firme (yo siempre la pongo 10 minutos antes en el congelador junto con las varillas de la batidora para que sea más sencillo) Batir bien los huevos e ir añadiendo el azúcar. Este proceso de batido es muy importante para incorporar a la masa el aire que hará que la masa quede mucho más esponjosa. Cuando la mezcla sea suave y homogénea incorporaremos la vainilla bourbon y la integraremos con un batido leve. Añadir la mezcla de los ingredientes secos (tamizados) poco a poco, batiendo a velocidad media hasta que haya emulsionado. Incorporar la nata montada mezclando suavemente con la espátula (¡no con las varillas!) y con movimientos envolventes (para evitar que la masa pierda toda la esponjosidad de la nata montada) Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta un poquitín más de la mitad de su capacidad y hornear alrededor de 20 minutos o hasta que al pinchar con un tester (o brocheta) éste salga totalmente limpio. Retirar del horno, dejar reposar en el molde durante un par de minutos y retirar definitivamente los cupcakes a una rejilla de enfriamiento. Con la ayuda de un prensador o un descorazonador de manzanas, he rellenado la masa con una mezcla de fresas naturales, pasta de fresa y azúcar (90 gr. fresas naturales, 1 cucharadita generosa de pasta de fresa y 100 gr. azúcar llevados a ligera ebullición y cocidos durante 10 minutos) La "crema de fresa" que he conseguido es bastante más densa que una mermelada y tiene un aspecto elástico y un poco pegajoso, pero es muy agradable al gusto. Para el frosting he hecho una Swiss meringue buttercream de cola: Ingredientes: (para glasear 6 unidades) 6 gr. albúmina en polvo 65 ml. agua 80 gr. azúcar 220 gr. mantequilla a temperatura ambiente 4 gotas de aroma concentrado de cola 1 pellizco de gelespessa Preparación: Hidratar la albúmina en polvo con el agua y mezclarla bien para eliminar los grumos. Dejarla reposar 10 minutos. Batimos muy levemente la clara en un bol que soporte el calor. Añadimos el azúcar y lo ponemos todo al baño maría (sin que el agua de debajo llegue a hervir) batiendo lentamente hasta que el azúcar se haya disuelto. Podemos comprobarlo poniendo un poco de la mezcla entre los dedos para asegurarnos de que se ha fundido. Retiramos del calor, añadimos un pellizco de gelespessa (estabilizante) y batimos 4 minutos a velocidad media-alta hasta que la mezcla se vuelva brillante y quede esponjosa y firme. Una vez conseguido el merengue, lo ponemos en un bol frío y vamos añadiendo poco a poco la mantequilla a temperatura ambiente (yo la corto en pequeños bloques y la voy añadiendo sin prisa pero sin pausa), sin dejar de batir y a velocidad media-baja. Cuando esté toda incorporada y la crema sea muy suave, agregamos 5 gotas de aroma concentrado de cola y colorante negro (para conseguir un negro-gris oscuro he usado sugarflair black extra) Un consejo: La masa de los cupcakes es un poco más delicada de hacer que la masa tradicional que lleva mantequilla, pero es deliciosa porque queda extra esponjosa y muy suave, vale la pena. Pero si cuando váis a retirarlos del horno, lo hacéis a toda prisa, los cupcakes se bajarán y puede que alguno se hunda del centro. Para que conserven una bonita apariencia y no "bajen", es aconsejable abrir la puerta del horno y dejarlos medio minuto con la puerta entreabierta. Luego, se retiran del horno y se conservan 2 minutos en el molde antes de retirarlos definitivamente a la rejilla de enfriamiento. ¡Un beso enorme y que tengáis una dulce y feliz semana! Pd. Y para l@s que os de apuro un frosting negro, siempre podéis dejarlo en blanco y decorar con nonpareils o azúcar negro. La combinación del icing de coca-cola, con el relleno de fresa intensa y la masa de vainilla-nata es un éxito asegurado.

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Receta Tarta tricolor con complejo de estrella fugaz… ¡Feliz día de San Valentín! Cupcakes a diario

Esta entrada tiene dedicatoria. Se la dedico a mi padre porque es el día de su santo y él está en mi memoria más vivo que nunca. Y eso, aunque en días como hoy parece que no baste, lo hace. Se significa por sí mismo. Esta es una dedicatoria doble porque también va para mi madre que, aunque ha pasado mucho tiempo desde que mi padre "se fue", sigue viviendo este día un poco tristemente. Y no escribiré nada más porque caería en el riesgo de resultar "blandita" y melodramática y no querría serlo. Hoy tiene que ser un día feliz. Os dejo con una tarta altísima (20 cm.) que se me ha resistido mucho a la hora de cortarla. Quería conseguir el corte perfecto pero al final el tiempo y las prisas se han aliado en mi contra. Cuando la tarta es para las 16:30 y a las tres aún no has decidido como la vas a decorar, tienes un serio problema. Montas la tarta casi sin nivelarla, y claro, así nunca podrás conseguir el corte perfectísimo pero te conformas.  Y como la tarta está hecha a toda prisa, las fotos también ;-) Y aunque los bizcochos están hechos del día anterior, sigues sin ideas. No has podido hacer flores de azúcar y lo máximo que has podido "perpetrar" en 10 minutos (a las 8 de la mañana antes de salir escopeteada) es un corazón san valentinero.  Entonces se te enciende la lucecita y recuerdas el post y tutorial de Sweetapolita ¿Por qué no? ¿Y si lo cubro con nata en vez de con buttercream? ¿Y si lo "mojo" en un almíbar de fresa? Dicho y hecho. Tres colores y tarta con cobertura en tres colores. El corazón capitaneando mi tarta veloz como una estrella fugaz (se hace rápido y se come más rápido todavía) El bizcocho de vainilla lo hice con una de las recetas que más he hecho hasta ahora. La podéis ver aquí. El bizcocho de chocolate es una receta rápida que customicé un poco a mi manera de varias webs que incluían el agua templada en las recetas de bizcocho de chocolate. Ingredientes: 250 gr harina de trigo 325 gr. azúcar caster (si pasáis el azúcar normal por el robot de cocina, tendréis la textura correcta) 1 cucharadita levadura química en polvo (tipo Royal) 1 cucharadita bicarbonato sódico 2 huevos 80 gr. cacao en polvo sin azúcar. 250 ml leche semi desnatada 125 ml aceite oliva suave 250 ml. agua templada (calentada 20 segundos al microondas) 1 cucharadita de vainilla bourbon en pasta Preparación: (ultrarrápida y para molde de 20 cm.) Precalentar el horno a 180º. Engrasar el molde. En un bol batir la leche, los huevos y el aceite y la vainilla bourbon hasta que se integren. Tamizar la harina junto con la levadura, el bicarbonato y el cacao. Mezclar con el azúcar. Incorporar esta mezcla de ingredientes secos a la masa y batir durante tres minutos mínimo a velocidad media. Incorporar el agua y batir hasta que se integre (la mezcla será bastante líquida, no os preocupéis) Verter la masa sobre el molde engrasado (yo siempre pongo mantequilla con un pincel de silicona o uso el spray de Wilton Bake easy) y hornear de 35 a 40 minutos a 180º o hasta que al pinchar con una brocheta, ésta salga limpia. Retirar del horno y dejar reposar en el mismo molde durante 10 minutos mínimo antes de desmoldar (si intentamos desmoldar antes, se nos puede romper) Para el relleno usé un almíbar de fresa hecho con pasta de fresa, azúcar y agua llevados a ebullición y retirados enseguida. Lo dejé reposar 5 minutos y moje los bizcochos en él. También rellené con nata montada del 35,1 % de materia grasa (siempre la estabilizo con goma xantana para que quede más durita y sea más fácil trabajar con ella) Para cubrir separé la nata en tres boles y teñí con sugarflair claret, baby blue y primrose (muy poquita cantidad porque quería tonos pastel) El corazón está hecho con pasta de goma y con claret. Para el corazón pequeñito del centro he usado purpurina white hologram (mi preferida) Y como este post tiene dedicatoria, también tiene Postdata... Pd. Feliz San Valentín a todos, desde aquí quiero que sepáis lo mucho que significa que me estéis leyendo hoy. Un beso enorme!

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Receta Carnaval cupcakes II o mis carrot cupcakes definitivos Cupcakes a diario

Como ya os contaba el año pasado en estas mismas fechas, no soy excesivamente propensa a las fiestas de disfraces. Yo me siento ridícula, siempre. O casi siempre... El año pasado me maquillé la cara a lo Minnie Mouse para hacer feliz al peque de la casa, pero he comprobado que él tampoco valora mucho el tema del carnaval (-¡Que no mamá que no quiero! Ni de spiderman, ni de vaquero, ni de caballero... No, mamáaaaa, no quiero. Otro día, mami, otro día, Jordi te lo promete-) Y desisto. Me da un poco de rabia que no quiera un disfraz ahora que ya puede decidir por sí mismo, pero su conversación de "mini adulto" me convence y lo dejo en paz, otro año será (Cuando sea mayor y se vea disfrazado de dálmata cuando tenía 1 año y medio, me mata...) ¿Mis padres me convencían para que me disfrazara o es que a mí me gustaba disfrazarme de verdad? No voy a preguntárselo a mi madre por si acaso la obligo a mentir y a que me diga que aquella vez que me disfracé de bruja de las muñecas Barriguitas fue porque yo quise. Jaaaaa!!! Que sí mami, que de india estaba hasta mona pero lo de la bruja no tiene nombre ;-) Y bueno, vamos a lo más interesante. Mi receta de carrot cupcakes definitiva.  Está basada en varias recetas que he ido recopilando (una de ellas el sky high carrot cake que publicó Bea Roque) Ingredientes: (para 12 unidades aprox.) 2 huevos 110 ml. aceite de oliva suave 120 gr. azúcar moreno 150 gr. zanahoria rallada muy fina (o pasada por el robot de cocina) 60 gr. nueces picaditas 1 manzana golden pequeña hecha puré 150 gr. harina 25 gr. coco rallado 1 cucharadita de canela 3/4 cucharadita levadura (o algo menos de una cucharadita) 3/4 cucharadita de bicarbonato sódico (o algo menos de una cucharadita) 1 pellizquito de sal Preparación: Precalentar el horno a 180º.  Batir los huevos y el azúcar durante 2-3 minutos. Añadir el aceite de oliva hasta que la mezcla sea homogénea. Tamizar la harina con la canela, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadirla a la mezcla poco a poco hasta que se integre totalmente. Hacer puré la manzana y mezclar con las nueces y el coco (yo lo he pasado por el robot de cocina para que fuera mucho más fino que un simple rallado) Añadir las frutas y el coco a la masa. Mezclar cuidadosamente con la ayuda de una espátula. Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta 2/3 aproximadamente y hornear a 180º durante 20 minutos aproximadamente, o hasta que al pinchar con una brocheta ésta salga limpia y seca. Retirar del horno y dejar enfriar en el mismo molde durante 4-5 minutos. Después, retirarlos del molde y dejarlos enfriar totalmente sobre una rejilla. Crema de queso: Ingredientes: 100 gr. mantequilla a temperatura ambiente 100 gr. queso crema philadelphia 300 gr. azúcar glass o icing sugar 70 ml. de nata montada 35,1% materia grasa 1/4 cucharadita gelespessa Preparación: Con las varillas de la batidora bien frías, montar la nata a punto firme con la cucharadita de gelespessa (goma xantana-estabilizante). Dejar reposar. Batir la mantequilla con el azúcar bien tamizado (os costará un poco más que de costumbre porque la cantidad de azúcar es muy superior a la de la mantequilla) Añadir la crema de queso (retirar el exceso de líquido del envase de la crema antes de añadir) y seguir batiendo hasta que la mezcla emulsione y quede mucho más suave. Añadir la nata y mezclar cuidadosamente con una espátula. Separar la crema en tres boles y teñir cada una de ellas, para conseguir los colores deseados. En este caso, para el lila oscuro he mezclado grape violet y claret, para el verde he mezclado gooseberry y electric green y al amarillo sólo le he puesto un poquitín de amarillo primrose. Para la decoración he teñido pasta de goma Satin Ice con colorante sugarflair extra negro y he usado el cortador grande del set de cortadores con expulsor de mariposas. Con un cutter he hecho los agujeritos de mis máscaras imaginarias. He maquillado las mariposas negras con colorante golden sands de Rainbow Dust y he hecho unas mini perlitas negras con glasa real. Y para despedirme sólo explicaros que ya tenéis una nueva fecha del curso de decoración de cupcakes florales disponible en la web para hacer la reserva. ¡Cómo estoy disfrutando esta nueva etapa en el local nuevo!

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Receta Cupcakes de pistacho con buttercream de lima y el ataque de las mini pelotas sonrientes Cupcakes a diario

Hacer unos cupcakes como estos es un trabajo de alto riesgo. Sí, alto riesgo de morir del susto o de asesinar a alguien en el proceso de estar falleciendo del susto. Y es que cuando estás en tu mesa sentadita y tranquila, manga en mano e intentando hacer el glaseado más bonito de la historia y empiezan a llover mini pelotas desde todos los rincones del comedor, te das cuenta de que algo va mal. O ha llegado el apocalipsis en forma de lluvia de pelotas o tu hijo se ha vuelto majareta por un instante y necesita un respiro (o algo más de atención, todo hay que decirlo) En el proceso de ir esquivando las pelotas que vienen lanzadas como si salieran de una máquina de las que lanzan las pelotas de tenis una tras otra, te fijas en la cara del peque: Sorprendido con su hazaña, a medio camino entre la risa (-Esto no sólo es divertido, es divertidísimo mamiiii!!!-) y la cautela (-Me va a caer una bronca que de aquí me voy directo al rincón de pensar-) Y pasa algo inesperado: Te olvidas de los cupcakes, te olvidas del dummy con la peonía que corona tu mesa central y estallas. Te mueres de la risa, te carcajeas con el peque y no piensas en nada, sólo en vuestras risas resonando en tu cabeza. Acoges su gracioso histerismo con una facilidad pasmosa, como si eso fuera lo que hubieras estado esperando toda tu vida. ¡Manda narices! Después de todo, has conseguido salvar 6 cupcakes y sólo 2 han sido aplastados por una pelotita homicida. Al final, el momento de carcajada intensa te compensa y decides que siempre vas a hacer cupcakes de más para que Jordi pueda destrozar unos cuantos mientras su felicidad aumenta a ritmo desenfrenado. Ingredientes (para 10-12 unidades) 2 huevos L 150 gr. mantequilla a temperatura ambiente 180 gr. azúcar 180 gr. harina 20 gr. maizena 1 cucharada y media de levadura 20 ml leche semi-desnatada a temperatura ambiente 1 cucharada de pasta de pistacho Estas fotos son un ejercicio de profundidad y, aunque me gustan los fondos desenfocados, viendo las imágenes seguidas me cuesta un poco decidirme entre ellas... ¿La segunda o la tercera? ¿La primera? Preparación: Precalentar el horno a 180º. Batir la mantequilla y el azúcar un mínimo de tres minutos a velocidad media. Incorporar los huevos uno a uno y seguir batiendo hasta que se integren. Tamizar las harinas junto con la levadura y añadir a la masa poco a poco. Seguir batiendo con las varillas e incorporar la pasta de pistacho y la leche a temperatura ambiente hasta que toda la masa sea homogénea. Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta 2/3 de su capacidad y hornear a 180º durante 20 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar con una brocheta fina, está salga totalmente seca. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla (para que no se despeguen las cápsulas, yo siempre los dejo en el molde unos minutos antes de ponerlos en la rejilla para que se enfrien) Ingredientes buttercream de lima: 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente 350 gr. icing sugar 1 cucharada y media de zumo de lima (bien colado y a temperatura ambiente) Preparación: Batir con las varillas o las palas la mantequilla y el azúcar bien tamizado. Añadir el zumo de lima y mezclar bien hasta conseguir que la crema esté lista para la manga. Incorporar una gota de colorante electric green de Americolor a la buttercream para conseguir un verde ácido y brillante. Para decorar he usado la boquilla 1F. Las flores está hechas con pasta de goma Satin Ice y un set de cortadores básicos de blossom como éste y "maquilladas" con una mezcla de colorante Rainbow Dust en polvo verde lima y una pizquita de colorante amarillo primrose. Sólo me queda dar las gracias de nuevo por tantos comentarios cariñosos e inspiracionales... ¡Ya somos 13.000 en facebook! Pronto pero que muy pronto, lo vamos a celebrar.

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Receta Cupcakes tricolor… De limón con buttercream de coco Cupcakes a diario

Que me gustan las combinaciones de colores con rosa-amarillo-verde (o azul) está claro. Creo que voy abusando tanto de la combinación, que un día la aburriré yo misma y como consecuencia, también vosotros. Pero creo que aún me queda algo de cuerda con esta combinación... Me dejáis? Podría decir aquello de "¡San Valentín está en el aire!" y justificaría los corazones de los cupcakes, pero esto es anecdótico porque creo que no hubiera elegido una decoración distinta en otra época del año.  Me gustan los corazones y las florecillas, soy así de ñoña. En la adolescencia, llenaba mis libros de corazones, estrellas y margaritas mientras algún profe desesperado intentaba que todos prestáramos algo de atención.  Dicho esto, me permito la licencia de explicaros cómo admiro a todos los profesores del mundo, sobretodo al profe de mi peque... Muchos días, casi lo compadezco. ¿Tendrá 15 niños más como el mío? Arghhhhh!!!! Ingredientes: (12 unidades) 3 huevos M 150 gr. azúcar 150 gr. mantequilla a temperatura ambiente 120 gr. de harina 30 gr. maizena 1 cucharadita y media de levadura química 1/4 cucharadita de ralladura de limón 1 cucharadita de zumo de limón 1/2 cucharadita de coco rallado (pasado por el robot de cocina para que se haga mucho más fino) Preparación:  Lo confieso... He batido la mantequilla y el azúcar 3 minutos pero luego (como me faltaba tiempo), he puesto todo lo demás a la vez (la harina la he tamizado, eso sí)  Distribuir la masa en las cápsulas de los cupcakes (llenar sólo hasta 2/3 aproximadamente) y hornear a 180º durante 20 minutos aproximadamente (a los 15-16 minutos podéis pinchar con la brocheta para ver cómo va el proceso de horneado) Para el icing he hecho una buttercream de coco. Ingredientes: 250 gr. mantequilla a temperatura ambiente 400 gr. icing sugar 1 cucharadita de leche semidesnatada 1 cucharada de coco en pasta (o en su defecto, 5 gotas de aroma de coco Lorann) Preparación: Preparar la pasta de coco calentándolo un poco al baño maría (la pasta de coco es tan densa que si no la calentamos no hay manera de trabajarla bien) Batir la mantequilla e ir añadiendo el azúcar tamizado. Incorporar la leche semidesnatada a temperatura ambiente para ligar la buttercream. Añadir el coco y seguir batiendo con las varillas hasta que esté totalmente integrado (Si vemos que la textura es demasiado dura podemos añadir un poquitín más de leche) Una vez hecha la he dividido en tres y he teñido cada una de las partes con Americolor sky blue (una sola pizquita), Sugarflair Claret y Americolor Lemon Yellow. He decorado con unos nonpareils blancos. Para glasear en tres colores no hay mucho secreto: Tres mangas con tres boquillas 2D, los tres colores de icing y empezar con el primero desde el centro del cupcake haciendo la forma de la rosa. Continuar hacia adentro con el siguiente color y empezar dónde hemos terminado con el tercer color. Los corazones están hechos con dos cortadores de corazón (parecidos a los del set de 101 cortadores de Wilton) y con pasta de goma teñida con Sugarflair Claret. El proceso consiste en estirar la pasta de goma no demasiado fina, cortar un corazón y después cortar el interior de este corazón con el cortador más pequeño para conseguir el perfil de corazón recortado (después le damos un poco de forma con las manos presionando sobre uno de los lados para que tenga un efecto menos simétrico) Sólo falta introducir un alambre en la parte inferior del corazón y "maquillarlos" con una mezcla de colorante efecto purpurina twinkle dust y rosa caramelo. Los dejamos secar de un día para otro y colocamos en el top de nuestros cupcakes. Tengo dos publicaciones en el "horno" y un par de sorpresas que tengo que esperar a que se materialicen para contarlas. Lo estoy deseando!!!

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Leyenda:
Receta Recetas con instrucciones, ingredientes y trucos para la preparación.
Idea Ideas sueltas, normalmente sin instrucciones pero con fotos del resultado final del postre o tarta.
Análisis Reportajes de cursos, tiendas, eventos de ferias de repostería, quedadas, etc... Todo visto desde la perspectiva del alumno/cliente.